1981 / Cuerpo Correccional (acción corporal)

Chile / Obras

Acción de arte realizada el 30 de octubre del año 1981, en el cierre del Primer Encuentro Chileno Francés de Video-Arte, que se llevó a cabo en el Instituto Chileno Francés de Cultura, ubicado en ese entonces en la calle Miguel Claro (Providencia, Santiago de Chile). En aquella ocasión Leppe presentó “Las Cantatrices”, video anteriormente incluido en su exposición “Sala de Espera”, de noviembre de 1980. El encuentro de video tenía una programación que se visionó durante una semana. Leppe había concebido una obra formada por cuatro cintas que debían ser visionadas de manera simultánea, lo cual impedía su inclusión en la programación normal del encuentro.

En el proscenio del auditorio del Instituto Chileno-Francés, Leppe determinó tres zonas: a) la zona del trono, b) la zona de la faena, y c) la zona de los videos.

a) En la zona del trono había tres elementos: una silla de madera cuyas patas y respaldo fueron cubiertos por bandejas de tubos fluorescentes. Frente a esta silla iluminada Leppe dispuso la carcaza de un televisor al que le arrancó todos los elementos interiores. Frente a esta carcaza instaló un monitor con la pantalla orientada hacia la silla, encendida en un canal que no transmitía ningún programa.

b) En la zona de faena, Leppe dispuso una carretilla de construcción, una pala, un saco de yeso, un fondo de cocina repleto de agua, una jofaina y un cajón manzanero que contenía los elementos interiores del televisor vaciado.

c) En la zona de los videos, Leppe dispuso los tres monitores que reproducen las imágenes operáticas y un cuarto monitor para reproducir la imagen del discurso de la madre.

En el momento de iniciar el visionado de “Las Cantatrices”, Leppe hizo ingreso al proscenio y tomó asiento sobre la silla iluminada. Luego, introdujo sus pies desnudos en el televisor desguazado. Acto seguido, entró el artista Carlos Altamirano y comenzó a preparar la mezcla de yeso en la carretilla, removiéndola con la pala. Un vez que estuvo presta la mezcla, con la ayuda de la jofaina, Altamirano comenzó a verter el yeso sobre los pies de Leppe. El televisor fue empleado como molde y contenedor del yeso vertido, que llegó a ocupar la totalidad del espacio interior, convirtiéndose en un bloque compacto que podía ser visto a través del vidrio protector de la pantalla.

En cuanto la mezcla estuvo suficientemente sólida, con la ayuda de un cincel y un martillo de albañilería comenzó a picar el yeso que aprisionaba sus pies, rompiendo a martillazos el televisor. Luego comenzó a trabajar para sacar el yeso y poder liberarse. Esta operación se llevó a cabo durante un largo tiempo, poniendo a prueba la resistencia corporal de Leppe. Altamirano tuvo que acudir en su auxilio. La mezcla se había endurecido en extremo y fue al cabo de un gran esfuerzo que sus pies se liberaron.


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